Mostrando entradas con la etiqueta Género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Género. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de febrero de 2013

[Sexear] Picnic: construcciones sociales del amor


@ItzelEguiluz

Recuerdo que cuando era niña cada año, no sé si para el 14 de febrero o para el día de la primavera, en mi escuela se les ocurría hacer un picnic. Íbamos a un parque que estaba cerca de la escuela, muy felices en un autobús, mientras las ideas del más clásico S. XIX nos eran heredadas.

Cada una de las niñas debía llevar una canasta de mimbre adornada con flores y comida, preparada por nuestras mamás, por supuesto, para dos. Sí, para dos, para el niño que esa mañana desayunaría con nosotras… previa elección de la pareja. Aquí viene lo más interesante, las niñas nos sentábamos en un círculo, en el pasto, dejando apenas el espacio suficiente para que los niños, que estaban formados en una fila frente a nosotras, pudieran entrar corriendo y “ganar” a la niña que habían elegido.

Por supuesto, como imaginarán, la niña más popular era elegida por más de un niño, y casi siempre había más de una que quedaba sola esperando hasta que una maestra decidía cómo resolver el menage a trois.

Por la misma línea, y recorriendo mi memoria reciente por haberlo visto en alguna parte de la red, hablemos de “La Cenicienta”. El perfecto príncipe organiza un baile, también perfecto, para encontrar a su futura reina, también perfecta, por supuesto. Acuden las jóvenes que han recibido la ansiada invitación a un baile en el que desfilarán para ser de entre todas ellas la elegida, para casarse con un hombre con el que nunca han hablado.

En Andalucía, España, se está trabajando en un proyecto sobre violencia de género en la juventud, y en él han desarrollado un esquema sobre los mitos del amor romántico. Estos se dividen en cuatro grupos: “El amor todo lo puede”, “El amor verdadero predestinado”, “El amor es lo más importante y requiere entrega total” y “El amor es posesión y exclusividad”.

En el estudio, que se realizó con  más de 3000 jóvenes de entre 14 y 16 años, podemos ver que alrededor del 70% de hombres y mujeres cree “que quien bien te quiere, te hará sufrir”, mientras que alrededor del 50% cree que los celos “son una prueba de amor”. 

Lo anterior nos lleva a lo ya ampliamente discutido en diversos medios, incluido el estudio andaluz: la relación entre el mito del amor romántico, impuesto por la televisión, algunos tipos de literatura y conceptos de género, y la violencia de pareja.

El mito del amor romántico afecta tanto a hombres como a mujeres, esperando cuentos de hadas, aquel amor que jura eternidad “a pesar de todo”, amor por obligación del paso a seguir, del anillo que “se debe” de entregar o de la boda que “se debe” de organizar ya, porque como el conejo de Alicia, vamos tarde ¿para qué?

¿No podríamos convivir y encontrar a aquel con el que podamos compartir, hablar, a quien conozcamos, que aceptemos como es, que nos acepte como somos, respetemos (en plural) y amemos en el mundo real? 

domingo, 25 de noviembre de 2012

[Sexear] Ante la violencia: I. No callarás. #25N


@ItzelEguiluz

 *Columna escrita a fines de junio de 2012
A Dalila*

Hace unas semanas estaba en un Starbucks de Madrid donde suelo trabajar, cuando una ventana parpadeante apareció en la pantalla. Leí:

“¿Sabías que murió Dalila?”

No, no lo sabía.

Dalila fue compañera de la maestría en el Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP), fue nutrióloga y dietista en el sistema de salud, era madre, fue pareja y esposa, fue hija. Dalila fue.

Dalila no era mi amiga, no diré lo que no es. Nunca me ha gustado hablar bien de quien ya no está sólo por el hecho de ser sensible ante una situación como la muerte. Ella era amiga, muy buena amiga, de mis amigos. A través de ellos la conocí mucho más de lo que la conocí personalmente, a pesar de haber pasado horas y horas de clase a su lado. Éramos muy distintas o tal vez no tanto…

Cuando leí aquel mensaje la imaginé como la última vez que recuerdo haberla visto: hace unos tres años subiendo delante de mí por las escaleras del INSP; nos saludamos, cruzamos algunas pocas palabras y se fue… Usaba unos jeans y una camiseta, diría que de algún tono de rosa.

Dalila no sólo murió, Dalila fue asesinada.

Ella, como muchas otras mujeres, sufría de constante violencia por parte de su pareja. Ella, Dalila, tenía una carrera, una maestría, un trabajo, un hijo, tenía una gran familia, un cercano círculo de amigos y personas que la querían, contaba con información, con medios económicos, con amor.

Ellas no sólo mueren, ellas son asesinadas.

En México y en el mundo existen leyes firmadas (Ley General de Acceso a una Vida Libre de Violencia), tratados ratificados (Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer), días internacionales (25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) y cientos de campañas de comunicación (From enchantment to down http://www.thomasczarnecki.com/from-enchantment-to-down.html) realizados para subsanar el problema visto como hecho social. Hecho que es un problema de salud pública.

Las estadísticas de la OMS indican que, dependiendo de cada país, la violencia física o sexual la sufren entre un 15% y un 71% de las mujeres por parte de su pareja. Otros números, como los de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006 (ENDIREH) hablan sobre un 54% de mujeres que en el Estado de México sufrían violencia por parte de sus parejas; Jalisco y Colima le seguían de cerca.

Morir de amor: hoy no se muere de amor, se muere por creer que la violencia es amor.

¿Violencia de pareja en jóvenes?

En México la ENDIREH muestra que el 23.1% de las mujeres de 15 a 24 años dice haber sufrido violencia emocional por parte de sus parejas. Mientras que la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo 2007 (ENVINOV) se habla de que un 6.8%  de los hombres y las mujeres reporta haber sufrido violencia física por parte de su pareja actual.

El 39.4% de los jóvenes ha sufrido violencia emocional; un 42.7% de los hombres reporta este último dato. Sí, también los hombres sufren violencia por parte de sus parejas. La violencia es universal. Los programas para prevenir la violencia desde el noviazgo parecen ser, según la OMS, algunas de las estrategias más eficaces.

La violencia de pareja, contra la mujer o de género, no es sólo un problema de salud. La violencia debe de ser pensar en que Dalila no se convierta en un dato más, en parte de una estadística. Es pensar que cada una de las mujeres que han sido asesinadas por su pareja tuvo un nombre, una historia, una vida, una familia y amigos que las piensan.

Las mujeres que hoy sufren violencia, que perdonan; las mujeres que hoy son golpeadas, que mienten al respecto para que otros “no se den cuenta”; las mujeres que son violadas por hombres a los que “aman”, que solamente dejan correr chorros de agua por sus cuerpos; las mujeres que se alejan de quien las daña, pero que al pasar los meses vuelven a ellos por un gesto amable; las mujeres que hoy ya no pueden ser…; esas mujeres, me atrevo a decir, no quisieran que las que hoy son, dejaran de ser.

El silencio mata1

…y pensar que él va a cambiar, también.

La violencia SIEMPRE tiene importancia y NUNCA es normal.

Necesitas ayuda, mayor información, no sabes con quien hablar, llama a Vida sin Violencia del Instituto Nacional de las mujeres:

01.800.911.25.11


Realizado para Djóvenes.org

1 Esta frase ha sido utilizada por diversas campañas de publicidad: la Secretaría de la Mujer de Paraguay, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Amnistía Internacional, la Secretaría de la Mujer de la Presidencia de la República de Perú, entre muchas otras.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

[Sexear] Entonces: ¿prohibimos o educamos?


@ItzelEguiluz 

Columna escrita Agosto, 2012

Hace unas semanas Quino, famoso por ser el creador de Mafalda, dijo que, al contrario de lo que la mayoría creía, ella no es su personaje favorito; su personaje favorito es Libertad.
Libertad es una de las palabras malgastadas en los discursos, las discusiones, las pláticas, las promesas. Y es la que, teóricamente, divide al mundo moderno de aquel con esclavos y terratenientes.

Ese mundo subsiste en algunos rincones del planeta, al que no me referiré aquí, para bien o para mal. Este planeta donde, supuestamente, hay Libertad para caminar por las calles, para tomar de la mano a nuestra pareja, utilizar faldas largas o cortas, llevar el cabello suelto y expresarnos físicamente con abrazos y besos, siempre y cuando respetemos aquellas normas no siempre escritas…

Lindo, ¿no? Pues no. Resulta que aunque nos creamos el cuento de hadas de la Libertad, esa que supuestamente rodea a nuestras palabras, decisiones y acciones, hay muchos que no están convencidos de que la tengamos. Hace unas semanas mi padre me decía que no me quejara tanto, que las cosas sí han cambiado (hablábamos de la década de los 60 y principios de los 70, más o menos), decía que al menos ahora yo me podía quejar abiertamente. Es posible, eso no me toca ponerlo a discusión. Sin embargo, hechos y hechos remueven este concepto básico de Libertad. Mencionaré sólo algunos pocos casos que algo tiene que ver con salud sexual y reproductiva. Obviando que en algunos lugares de nuestro país la Libertad de salir a la calle es, hoy en día, discutible.

Hace poco más de una semana en León, Guanajuato, como espero que hayan leído, un profesor universitario paseaba con su esposa e hijo (de cuatro años) por el centro de la ciudad, y en un acto de “locura” se  besaron. Una señora que estaba afuera de la iglesia gritó, según quienes lo narraron, “¡hay niños, hay niños!”. ¿Qué habrá querido decir, qué habrá pasado por su cabeza? El grito de la dichosa (nótese el dichosa) señora, atrajo a policías, quienes detuvieron al profesor. Su esposa nunca supo a dónde lo llevaron; pasó 12 horas detenido, después de que un juez le dictara sentencia por “faltas a la moral”. El Alcalde de León pidió disculpas, después del maratón de besos que se organizó como protesta.

En los Juegos Olímpicos, terminados este domingo,  se vanagloriaba que países de Medio Oriente hubieran permitido por primera vez que hubiera mujeres representándolos. Se decía una y otra vez que este año “ya casi” se llegaba a la equidad, porque había un 45%, o algo más, de mujeres compitiendo. Se dijo incluso la importancia que tenía que Afganistán tuviera una representante femenina en atletismo; aunque en su país no le permitían entrenar de la mejor forma y le gritaban que las mujeres afganas no deben ser deportistas. Se habló sobre que Arabia Saudita, Brunéi y Qatar, por fin enviaron mujeres (nótese que el Comité Olímpico Internacional amenazó con no permitirles participar). ¿Alguien notó que vivimos en el 2012 y que los primeros juegos modernos fueron en Atenas 1896?

El pasado 1 de diciembre de 2011 el Ministerio de Salud italiano solicitó a las cadenas públicas de radio que no mencionaran la palabra preservativo, condón u otro sinónimo al aire, nótese que ese día es el Día Mundial contra el Sida. A principios de 2012 el Alcalde de Mazatlán prohibía el reparto de condones en el Carnaval porque iba contra la moral pública. Marzo 2012, Honduras promueve la prohibición de la pastilla anticonceptiva de emergencia, sería el único país del mundo en hacerlo. En abril, en Indonesia, se propuso prohibir el uso de minifaldas por ser pornográficas y provocar a los hombres, resultando en violaciones. También en marzo, en San Petersburgo, Rusia, se aceptó la prohibición de cualquier acto público que “promueva” la homosexualidad.   En mayo, un edil sinaloense quería prohibir la minifalda, otra acción contra esta prenda, para evitar los embarazos no deseados en adolescentes. Esta semana se ha pedido que se le retire la nacionalidad a la atleta egipcia de los Juegos Olímpicos por el uniforme que utilizó. También se dio a conocer el acoso que la atleta de Arabia Saudita sufrió por su participación, como algunos mensajes en su cuenta de Twitter. Finalmente esta semana en Puebla no se permitió que se repartieran condones.

¿Ahora, quién se atreve a definir Libertad?

*Libro recomendado:

Galeano, Eduardo (2008) Espejos: una historia casi universal. Siglo XXI, México.


Realizado originalmente para Djovenes.org