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miércoles, 7 de agosto de 2013

[Hello sororidad]


@ItzelEguiluz

Entre otras novedades, en estos últimos quince días un anuncio de tampones se vuelve viral en Internet: una campaña que muestra un lado real y divertido, a mi parecer, claro, de la menstruación y en este caso de los tampones. Aunque si a ustedes mujeres u hombres, los tampones no les gustan o les dan lo mismo, igualmente deberían de pasarse por el anuncio, el cual está muy bien logrado y da una visión normalizada de la menstruación, que a veces pareciera que se nos olvida que le pasa a la mitad de las personas del planeta, algo así, como cada mes ( http://youtu.be/0XnzfRqkRxU ). 

En El País se publicó esta semana una nota llamada “La venganza contra los estúpidos anuncios de tampones”. El artículo está muy bien logrado y es bastante claro. Lo más interesante, sobre todo si ya se conocía el anuncio “Hello Flo”, en su versión “Camp Gyno”, son los comentarios. Mujeres que discuten sobre si utilizar la copa menstrual, otras que se juzgan unas a otras porque si los tampones se publicitan y la copa no, que si los tampones son malos y la copa no… Tenemos un problema mujeres (y que se enteren todos los chicos allá afuera también, de paso se convencen de que todas menstruamos) dejemos vivir unas a otras. Si a unas les acomodan los tampones que usen tampones, y si otras prefieren la copa úsenla, no es posible que cuando una comparte algo que considera positivo, como la normalización de la menstruación en la patética publicidad, lo que sacamos de eso sea un pleito sobre “¿Por qué la copa no se publicita?”; “A mí nunca me han dado cólicos, por qué hablan sólo del dolor”; “Yo muero de cólicos, no es una fiesta”; “Los tampones duelen y son malos”…

No, no se trata de eso, los tampones tienen un tiempo de uso, igual que la copa, hay casos de Síndrome de Shock Tóxico en mujeres que no están usando tampones, a algunas no nos gusta la idea de la copa, otras simplemente quieren seguir usando compresas y hay quienes deciden que la copa es lo mejor que les ha pasado en la vida, la cual les informo está bastante de moda en muchos sitios, por ejemplo, Twitter se la pasa recomendándomela.

El problema es que la menstruación sigue siendo un tabú. Que las compresas tengan olores que esconden otros, sí es verdad, yo tampoco estoy de acuerdo, pero entonces, ¿no sería lo mismo que la idea de un desodorante antintranspirante? Que si los tampones esconden la menstruación, la copa funciona muy similar y también dentro del cuerpo. 

¿Por qué no mejor nos dedicamos a la sororidad de la que habla Marcela Lagarde y nos dejamos en paz unas a otras?

Sororidad, en palabras de Marcela Lagarde: “Política de la democracia feminista […] que ojalá se convierta en una forma de relación de las mujeres en todos los ámbitos sociales […] para hacer política desde una perspectiva feminista”. Herramientas y capacidades para transformar las relaciones que pueden llegar a ser de enemistad entre las mujeres, para al menos mitigar la enemistad, qué mejor si podemos ponernos de acuerdo, generando un fin común. Dice Lagarde que tenemos intereses o necesidades comunes aunque no lo sepamos, que las mujeres compartimos necesidades, carencias o daños que pudieran estar relacionadas con nosotras.

¿Ese fin común podría ser aceptar nuestros cuerpos, conocernos, compartir y ser felices como mujeres, con senos, reglas, vello o sin él, anticonceptivos o sin ellos, hijos o sin ellos, con lactancia o sin ella, dentro de la globalización, las culturas y las creencias individuales?


viernes, 28 de junio de 2013

[Serendipia] Maternidad voluntaria

Sobre la maternidad voluntaria Marta Lamas dijo:

[La maternidad voluntaria es la decisión ética de un sujeto responsable de si mismo. Para defender la autonomía de las mujeres hay que dejar de considerar a la maternidad como un destino, y comenzar a verla como un trabajo de amor, que para ejercerse a plenitud implica algo previo, el deseo, el deseo de tener un hijo. 

Una sociedad moderna y democrática no puede ya tomar el hecho de tener hijos como algo natural, como un regalo del cielo, debe verlo como una elección amorosa que requiere de compromiso y trabajo.]



lunes, 8 de abril de 2013

[Sexear] Esto no es normal: violencia en los medios contra la mujer


@Itzel Eguiluz

La semana pasada leía en CNN una nota que comenzaba más o menos así: ¿alguna vez has caminado, o has visto a alguna mujer caminando, con la cabeza agachada, sin mirar al frente, con los audífonos puestos, aunque sólo ella sepa que no escucha nada, tratando de pasar desapercibida? ¿Por qué una mujer caminaría así a plena luz del día por calles transitadas? Simple: violencia normalizada.

Piropo, palabra que la Real Academia de la Lengua equipara con alabanza, lisonja, elogio, es un claro ejemplo de la violencia normalizada que abunda cada día en las calles del mundo, tal vez no en todos los países o en todas las sociedades. Lo que queda claro es que pareciera normal que todo hombre estuviera en su derecho de decirle o gritarle a las mujeres frases sobre su cuerpo o su sexualidad por la calle. En el Distrito Federal es un delito, pero sin pena alguna. 

¿Por qué los hombres creen que tienen derecho sobre el cuerpo cosificado de la mujer? Mucho tienen que ver los medios de comunicación. Miss Representation (2011) es un documental que presenta la problemática de que los medios de comunicación estén creados por hombres y que la mayor parte de quienes generan los contenidos sean parte del problema, de la subrepresentación de la mujer como un elemento de respeto y poder, de generación de conocimiento, de crecimiento social.

¿Qué hay de la violencia en los juegos de video y los videos musicales? Videojuegos en los que el objetivo es golpear con un tubo a una mujer hasta que muera, presentados como diversión por ser caricaturizados; videos musicales en donde las mujeres son objetos, propiedad de los hombres, siempre semidesnudas, presentadas sexualmente… y la canción, aplaudida, bailada y cantada por todo el mundo en las fiestas, otra vez normal.

Diversos estudios científicos publicados por la “American Psychological Association (APA)” y en revistas como “Psychological Science in the Public Interest” comprueban que existe relación entre la visualización de violencia en los medios de comunicación durante la infancia y la adolescencia y los comportamientos violentos.

Cuando escribo estas columnas me gustaría tener la capacidad para transmitirles la impotencia y el enojo que me genera ver a cientos de hombres y mujeres sabotearse a sí mismos por conseguir un ideal inexistente, creado para vender, para que compremos. ¿Por qué no reírse de los comerciales en donde a una mujer un niño le pide que le abra un refresco agitado, el cual le explota en el pecho quedando completamente empapada por él, como en el comercial de “Jack Soda”?; ¿por qué no desear a la mujer que está rodeada por cuatro hombres dispuestos a tener sexo con ella, como en el anuncio de Dolce & Gabbana?; ¿por qué no pasa una ráfaga de aire y le quita el vestido a la chica que va pasando por la calle y ella simplemente se sorprende de mostrar la impresionante lencería que lleva debajo, como en el comercial de Doritos? Porque las mujeres no somos cosas, no somos objetos sexuales, no somos un producto.

Sexualizar a las niñas a través de los concursos de belleza, pintar sus uñas, cambiar el color de su cabello no suele ser un problema, pero cuando se trata de promover la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), entonces se vuelve un escándalo social por la totalmente incorrecta creencia de que se promueve el sexo. Según la APA los tres problemas de salud más comunes debido a la sexualización de las mujeres son los desórdenes alimenticios, la depresión y la baja autoestima.

Finalizo con una cita de Rich (1996) que aparece en el Informe Nacional sobre la Violencia y la Salud en México de Ipas:

“Esta visión del mundo y de las relaciones entre las personas, favorece que algunos hombres consideren a las mujeres como su propiedad, incluida su sexualidad, que puede ser usada cuando ellos quieran. Así, el coito forzado se convierte en la reafirmación del poder y la autoridad de los hombres y la represión de las mujeres.”

Dejemos de pasar por alto todas las imágenes violentas contra las mujeres que se ven a diario en los medios de comunicación, dejemos de normalizar la violencia.

Películas recomendadas:

Miss Representation, de Jennifer Siebel  (2011)

Little Miss Sunshine, de Jonathan DaytonValerie Faris (2006)

jueves, 14 de marzo de 2013

[Sexear] Buenas esposas


@ItzelEguiluz

Está nevando en Madrid y hay pocos temas que podrían desviar mi atención de los copos blancos que no dejan de caer, pero recordar el video que llegó a mis manos la semana pasada sobre “la esposa obediente” es uno de ellos. La siguiente semana, el día 8 de marzo, se conmemora el día de la mujer. Tengo varios conflictos personales sobre la conmemoración de este día internacional, sin embargo es importante mencionar que al menos promueve la visualización de conflictos que pasan desapercibidos el resto del año.

Así que retomo las columnas anteriores sobre género y violencia para hacer una columna sobre una propuesta que me parece aterradora: la esposa obediente/sumisa. No es una idea nueva, sin embargo la conocí a través de un video publicado en Facebook sobre un programa llamado “Personas extraordinarias” que dedicó uno de sus capítulos a estas mujeres. Si bien el concepto de extraordinario se aplica generalmente de manera positiva, aquí me parece fatal, y debería estar dirigido hacia la relación de lo extraordinario con fuera de lo común.

Pensé seriamente si le debía dar espacio a este tema que me parece tan desagradable, pero lo hago como denuncia. La idea surge de un libro llamado ‘The Surrendered Wife’, de una mujer llamada Laura Doyle, ella propone una especie de guía para que las mujeres puedan cambiar a fin de tener un matrimonio exitoso. Primero que nada creo que si una pareja decide casarse debe estar consciente de cómo es la otra persona y de que la mentira más grande del amor romántico es esperar que el otro cambie, si es así ¿por qué no mejor buscar a otra persona con la que tengamos una mejor relación y proyectos en común?

Laura Doyle y sus “terapeutas” realizan un cuestionario a la mujer que decida convertirse en una esposa sumisa, que a simple vista parecería sensato, sobre el control que ejerce sobre su esposo, sobre sus decisiones, sobre el hogar y otros temas relacionados. Estamos de acuerdo en que el ser extremadamente controlador no nos llevará a ningún lado como pareja, pero entonces entregar “el poder” a la pareja y que esa persona sea quien controle el hogar y a nosotras, ¿no es caer en contradicción? En una de las escenas de la “terapia” la mujer saca de su bolso una cinta de aislar y le dice a la otra “todo el tiempo deberás pensar que tienes una de éstas en la boca, lo más difícil es aprender a callarse”.

Mujeres que deben dejar de opinar, que deben vestirse como el esposo decida, que no salen de casa, que no hablan si no se les pregunta u ordena, mujeres que hacen todo por el esposo y por los hijos y que pierden su individualidad, mujeres que para ser buenas esposas deben de dejar de pensar. Hombres que desean esclavas y no parejas.

Si el hombre trabaja fuera y la mujer trabaja manteniendo el orden de la casa y lo que eso implica, me parece sensato que ella realice mayor parte de los trabajos del hogar, pero se llama negociación y me parecería totalmente normal y obligatorio que si ella trabaja fuera y él no, la situación se diera a la inversa. Por otro lado si ambos trabajan, ambos tienen un futuro profesional, ambos deben realizar las tareas de la casa  a la par, lo mismo con las decisiones monetarias, en las dos situaciones, y con los hijos en caso de que se haya decidido tenerlos.

Al final creo que vuelvo al punto con todo: cuestión de educación desde la infancia, qué daño les hacen a los pobres niños con tantas ideas prefabricadas. Hablemos de negociación, de parejas.

Lo que me parece más extremo es que aunque se dice que en caso de violencia física se recomienda abandonar la relación, en caso de abuso verbal, lo cual recordemos también es violencia, se dice que seguramente terminará cuando se sea una esposa sumisa.

Vean el programa (está en cinco partes) y créense una idea propia. Al final, me parece que está tratado de forma poco objetiva, poniendo un extremo de mujer controladora para hacer parecer que era necesario que las demás se dejaran controlar: 


domingo, 27 de enero de 2013

[Sexear] Amamantar, ¿te importa?

@ItzelEguiluz


Después de una pausa en la columna retomo con un año complicado por delante. 

¿Alguna vez en la calle les ha llamado la atención una mujer amamantando a su bebé en público? ¿Qué piensan de la lactancia en el cine, en un restaurante, en un centro comercial o en la reunión familiar en casa? ¿Se han puesto a pensar en ello, les da igual, les molesta?

Lactar o amamantar debiera ser lo más natural, no debería de llamarnos la atención ver a una mujer “dando pecho” en un autobús o en un parque. Pero la sociedad “moderna” ha hecho que llegue a estar literalmente prohibido. 

Una sociedad, “moderna”, que ha terminado por prohibir el cuerpo; la mujer, y a veces el hombre, son objetos sexuales de placer, nótese objetos, porque sexualizados estamos todos de manera innata. Eso nos venden en los medio de comunicación, por lo tanto mostrar el cuerpo desnudo en público está prohibido, y aunque no lo estuviera nos da miedo, nos da pena, nos preocupa. 

Debido a ello se ha hecho famosa la muñeca inventada para esta última Navidad, la “breast milk baby” (http://thebreastmilkbaby.com), algo así como la “bebé que lacta”. Si buscan en la red encontrarán cientos de notas a favor y en contra, yo se los dejo a su consideración. A mí no me encanta la idea como tal, me parece llevada al extremo, ya que incluye un broche en forma de pezón al cual se conecta la muñeca.

En otras controversias recientes está el Mamatón, llevado acabo hace unas semanas en Costa Rica, debido a que en un conocido centro comercial un guardia de seguridad le indicó a una mujer, que amamantaba a su bebé, que estaba prohibido y que para ello había salas especiales. El resultado fue un ciento de mujeres amamantando a la misma hora en el mismo lugar.

Sobre el tema menciono que en México la palabra chichi, que se utiliza para decir senos, mamas, pechos, etc., sería igual a can o perro según algunos diccionarios, donde chichia, sería lo correcto. Así que sea chichi o chichia (depende donde se busque), la palabra es originaria del náhuatl y significa mamar. En el diccionario de mexicanismos se menciona que chichi es “voz malsonante”. Aunque no es una palabra que yo usaría, no entiendo por qué una palabra náhuatl, que significa mamar, sería una voz malsonante, en todo caso el contexto por diversas razones ha derivado en un uso, digamos, controversial. 

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que el bebé lacte de manera exclusiva hasta por seis meses y después combinada hasta los dos años. Esto por supuesto sucede en el mundo ideal, pero al final es la recomendación actual. No imagino a ninguna mujer de clase media que tenga el tiempo libre para hacerlo. Aunque haya países como España, Costa Rica, Perú, entre muchos otros que tenga tiempo de lactancia en sus leyes hasta por nueve meses en horarios de oficina.

La OMS también menciona la importancia de que se le dé al bebé el calostro, que es la primera “leche” de la que el bebé deberá alimentarse; se genera al final del embarazo y durará entre dos días y una semana después del nacimiento. Esto no siempre pasa, debido a las políticas poco amigables de los servicios de salud, en donde el bebé se le quita a la madre después de nacer para ser lavado y alimentado a base de fórmula, en lugar de pasar tiempo a lado de la madre, ser amamantado con calostro y de enseñarle a la madre las técnicas adecuadas para hacerlo.

Retomando las controversias, en Estados Unidos las prohibiciones han llegado a tal grado que una mujer ha inventado el “Milk Truck” (camión de leche), un camión que va paseando por la ciudad para ofrecer a las mujeres un espacio amigable donde poder amamantar en caso de no poder hacerlo en su trabajo o en un restaurante.

Finalmente, sobre la lactancia como método anticonceptivo, según la “Guía para proveedores de salud sobre planeación familiar” se deben de cumplir forzosamente tres puntos para que sea útil: que el bebé tenga seis meses o menos; que la menstruación (sangrado) no haya regresado; y que la lactancia sea exclusiva o casi exclusiva (tres cuartas partes de la alimentación provengan de la lactancia, sea de día y de noche). Igualmente no está demás usar un método de barrera como condones masculinos o femeninos.

Al final cada una decidirá, si quiere o no hijos, y después cómo los alimentará. Si les dará o no pecho, cuánto tiempo, solo o combinado, si le dará biberón, etc. Todo dentro del sentido común, esperamos. Yo es probable que no lo hiciera, amamantar en público (aunque ya hay muchas ideas en el marketing del mundo del bebé), pero ese sería problema mío, y defenderé a cualquiera que pretenda amamantar en público.

jueves, 17 de enero de 2013

[Sexear] Masturbación con sus doce letras


*Escrito en octubre 2012

Este fin de semana llegué a México de visita, una de mis primeras escalas fue una boda donde  platicando sobre el tema de mi tesis, lo cual siempre tiene su encanto, salió a relucir el veto que existe aún en gran parte de la sociedad sobre la masturbación, en especial la femenina.

De inmediato recordé a Betty Dodson, una mujer norteamericana que ha dedicado su vida a enseñar a las mujeres a conocer sus cuerpos. Y es que parece que el tema de conocer nuestros cuerpos es uno de nuestros primeros problemas a abordar cuando queremos pensar en una sexualidad satisfactoria. Ella ha realizado innumerables talleres en donde enseña a las mujeres a conocer su cuerpo y a cómo producirse placer y confiar en ellas mismas al masturbarse. Comenzó su tarea de educación sexual cuando hasta sus 35 años pensaba que tenía una deformación en los labios vaginales, ya que no se había enterado de que eran perfectamente normales.

Resulta que como nadie nos habló en casa, o en la escuela, y hasta la ropa interior es un tabú dentro de muchas familias, pues no podemos esperar que se tenga la confianza en uno mismo para saber si quiera cómo somos. Uno de los primeros ejercicios que proponen tanto Betty Dodson como otros sexólogos, terapeutas y cualquier persona con sentido común es vernos en un espejo, tomarnos unos minutos de privacidad para conocernos. Conocer los labios, la vulva, la vagina y sobre todo el clítoris. Por cierto, a los hombres les digo que no estaría mal que también se observaran un poco más detenidamente.

A pesar de que la posición de Betty respecto a varios temas puede parecer un poco extrema, creo que es necesaria la participación de gente que esté dispuesta a enseñar a los demás que son libres y que su cuerpo es suyo; a enseñar que para poder tener una vida plena individual o de pareja sexualmente hablando, y no sólo me refiero con ello a un acto sexual en sí, debemos conocernos para sentirnos más seguros, más libres y mucho más confiados en nuestra vida diaria, con menos miedos y menos restricciones.

Cabe destacar que la religión no ha ayudado mucho a lo largo de la historia para que las personas se sientan cómodas consigo mismas. Al contrario, ha realizado prohibiciones y conseguido que sean temas que causan pena, miedo y vergüenza; técnicamente para la iglesia católica la masturbación es pecado.

Sobre la masturbación en específico existen demasiados mitos que no pienso retomar, pero quiero comentar uno que es “las mujeres no se masturban”. Esta concepción de género que viene de la “asexualidad” que se ha creado alrededor de las mujeres por siglos ha influido negativamente en el disfrute de su cuerpo. A pesar de ello en el Informe Hite, famosa encuesta que se realizó a 3,500 mujeres en 1976, ya indicaba que el 82 por ciento de su muestra se masturbaba con regularidad. Aunque muchas de ellas dijeron que nunca lo declararían en público. Coincidiendo los datos con una encuesta realizada en 2009, en El Salvador, donde se encontró que las mujeres tienen más actitudes negativas hacía la masturbación.

Dicen muchos y con razón que cómo vas a poder hablar con tu pareja sobre qué te gusta y qué no, si tú no lo sabes. Por cierto, que en esa boda platicábamos también sobre orgasmos vaginales, algo de lo que Betty Dodson se queja bastante y es que la minoría de las mujeres puede alcanzar un orgasmo vaginalmente, entonces, ¿por qué todo el mundo cree en el orgasmo perfecto que el cine y la televisión se ha esmerado en vender?

Así que, como todo, la masturbación es decisión propia, lo importante es que sepas quién eres, qué te gusta, qué prefieres y sobre todo que sepas que no es nada malo, a menos que como cualquier otra cosa se convierta en una adicción.

Serie recomendada: “Sex and the City” Temporada 1 Capítulo “The turtle and the hare” (con sus pros y contras, claro).

martes, 11 de diciembre de 2012

[Sexear] Todos opinamos. Yo decido.


@ItzelEguiluz

*Columna escrita a mediados de noviembre 2012

¿Aborto sí o no?, ¿a favor o en contra?, ¿derechos humanos?, ¿género?, ¿cuerpo?... El aborto, la simple palabra parece impronunciable en público, a no ser que se quiera pasar un buen rato discutiendo sobre las posiciones que cada persona que nos haya escuchado tenga. Hablar de aborto es, en muchas ocasiones, más complicado que hablar de política o religión, será porque de una u otra forma siempre salen ambas en los argumentos, si es que se tiene la suerte de hablar con alguien que se moleste en generarlos.

Existen múltiples razones para que una mujer decida abortar, y también existen los abortos espontáneos, pero esos no nos conciernen aquí. La decisión puede ser porque está en riesgo la vida de la mujer que decidió o no embarazarse, porque el embarazo es inviable, porque no se tiene la capacidad económica, porque no se tiene la edad y/o condiciones para tener un hijo, porque el embarazo es producto de una violación, porque es un embarazo no deseado, porque…

Debe quedar claro que en el aborto no se trata de estar a favor o en contra, se trata de permitir que los otros, en este caso las otras, vivan su cuerpo con decisión propia. Cuando se discute sobre “abortar” no se invita a que las mujeres lo hagan, nadie pondría en duda que es una decisión difícil, sólo se le brinda la oportunidad a la mujer para no enfrentarse a una intervención médica realizada en condiciones insalubres o inseguras. Se le plantea a la mujer la oportunidad de decidir; se les da a 40 millones de mujeres, que habiendo tenido un embarazo no deseado terminarán su embarazo, la oportunidad de no morir por las condiciones de riesgo en las que otros les ponen.

La semana pasada murió en Irlanda Savita Halappanavar. Savita, era india y tenía 31 años, un esposo y 17 semanas de embarazo, tenía una carrera y una historia, tenía una vida hasta que un grupo de médicos y otras personas, decidieron que ya no viviría más, porque no podían realizarle un aborto.

Su embarazo era inviable, es decir que el feto no sobreviviría. Su esposo, según El País, dice que los médicos le decían a Savita que no podían ayudarla porque Irlanda es un país católico, ella respondía que ella no era católica, era hindú. Savita murió porque su sangre se llenó de toxinas, es decir de septicemia, para términos médicos. Savita murió, porque aunque la ley dice en Irlanda que un aborto puede hacerse si está en peligro la vida de la madre, la ley no importó, y su vida, tampoco.

Según el último informe del estado de la población mundial 2012, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), si las mujeres que quieren utilizar anticonceptivos y no pueden tener acceso a ellos, es decir 222 millones de mujeres, pudieran utilizarlos, los abortos disminuirían en 26 millones, por lo que pasarían de 40 a 16 millones.

En el informe de UNFPA podemos corroborar que casi la mitad de los abortos del mundo se realizan en malas condiciones. La mayor parte de esos abortos se practican en países en desarrollo, que son los lugares en donde falta más acceso a anticonceptivos y educación sexual y reproductiva; también son los lugares en donde las leyes de aborto son más restrictivas. Como casi siempre sucede entre menos oportunidades económicas, educativas, laborales y médicas, menos derechos.

El 39,2% de los países en el mundo permiten el aborto, con restricciones de tiempo y otros, pero sin prohibirlo por una razón específica, si ven este mapa del Centro para los Derechos Reproductivos , la mayor parte de los países que están en verde son países desarrollados y del hemisferio norte.

¿Y los hombres qué? Por mi parte creo que deben tener el derecho a opinar sobre el embarazo que no es sólo de la mujer, me gusta lo de “embarazados”, mientras sea una  relación de igual a igual; sin embargo él no tendrá, sólo para empezar, un embarazo y un parto, por lo tanto ella debe de tomar la decisión final.

La realidad es que hay aproximadamente hay 44 millones de abortos en un año, según el Guttmatcher Institute. La realidad es que 47 mil mujeres mueren al año por un aborto inseguro, eso significa alrededor del 13% de la mortalidad materna en el mundo. Esas mujeres deberían de tener acceso a anticonceptivos modernos y facilidad de uso, deben de tener el derecho al aborto legal y seguro.


PD No se olviden de que el próximo 25 de noviembre es el Día contra la violencia a la mujer y el 1 de diciembre el Día internacional de la lucha contra el VIH.

domingo, 25 de noviembre de 2012

[Sexear] Ante la violencia: I. No callarás. #25N


@ItzelEguiluz

 *Columna escrita a fines de junio de 2012
A Dalila*

Hace unas semanas estaba en un Starbucks de Madrid donde suelo trabajar, cuando una ventana parpadeante apareció en la pantalla. Leí:

“¿Sabías que murió Dalila?”

No, no lo sabía.

Dalila fue compañera de la maestría en el Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP), fue nutrióloga y dietista en el sistema de salud, era madre, fue pareja y esposa, fue hija. Dalila fue.

Dalila no era mi amiga, no diré lo que no es. Nunca me ha gustado hablar bien de quien ya no está sólo por el hecho de ser sensible ante una situación como la muerte. Ella era amiga, muy buena amiga, de mis amigos. A través de ellos la conocí mucho más de lo que la conocí personalmente, a pesar de haber pasado horas y horas de clase a su lado. Éramos muy distintas o tal vez no tanto…

Cuando leí aquel mensaje la imaginé como la última vez que recuerdo haberla visto: hace unos tres años subiendo delante de mí por las escaleras del INSP; nos saludamos, cruzamos algunas pocas palabras y se fue… Usaba unos jeans y una camiseta, diría que de algún tono de rosa.

Dalila no sólo murió, Dalila fue asesinada.

Ella, como muchas otras mujeres, sufría de constante violencia por parte de su pareja. Ella, Dalila, tenía una carrera, una maestría, un trabajo, un hijo, tenía una gran familia, un cercano círculo de amigos y personas que la querían, contaba con información, con medios económicos, con amor.

Ellas no sólo mueren, ellas son asesinadas.

En México y en el mundo existen leyes firmadas (Ley General de Acceso a una Vida Libre de Violencia), tratados ratificados (Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer), días internacionales (25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) y cientos de campañas de comunicación (From enchantment to down http://www.thomasczarnecki.com/from-enchantment-to-down.html) realizados para subsanar el problema visto como hecho social. Hecho que es un problema de salud pública.

Las estadísticas de la OMS indican que, dependiendo de cada país, la violencia física o sexual la sufren entre un 15% y un 71% de las mujeres por parte de su pareja. Otros números, como los de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006 (ENDIREH) hablan sobre un 54% de mujeres que en el Estado de México sufrían violencia por parte de sus parejas; Jalisco y Colima le seguían de cerca.

Morir de amor: hoy no se muere de amor, se muere por creer que la violencia es amor.

¿Violencia de pareja en jóvenes?

En México la ENDIREH muestra que el 23.1% de las mujeres de 15 a 24 años dice haber sufrido violencia emocional por parte de sus parejas. Mientras que la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo 2007 (ENVINOV) se habla de que un 6.8%  de los hombres y las mujeres reporta haber sufrido violencia física por parte de su pareja actual.

El 39.4% de los jóvenes ha sufrido violencia emocional; un 42.7% de los hombres reporta este último dato. Sí, también los hombres sufren violencia por parte de sus parejas. La violencia es universal. Los programas para prevenir la violencia desde el noviazgo parecen ser, según la OMS, algunas de las estrategias más eficaces.

La violencia de pareja, contra la mujer o de género, no es sólo un problema de salud. La violencia debe de ser pensar en que Dalila no se convierta en un dato más, en parte de una estadística. Es pensar que cada una de las mujeres que han sido asesinadas por su pareja tuvo un nombre, una historia, una vida, una familia y amigos que las piensan.

Las mujeres que hoy sufren violencia, que perdonan; las mujeres que hoy son golpeadas, que mienten al respecto para que otros “no se den cuenta”; las mujeres que son violadas por hombres a los que “aman”, que solamente dejan correr chorros de agua por sus cuerpos; las mujeres que se alejan de quien las daña, pero que al pasar los meses vuelven a ellos por un gesto amable; las mujeres que hoy ya no pueden ser…; esas mujeres, me atrevo a decir, no quisieran que las que hoy son, dejaran de ser.

El silencio mata1

…y pensar que él va a cambiar, también.

La violencia SIEMPRE tiene importancia y NUNCA es normal.

Necesitas ayuda, mayor información, no sabes con quien hablar, llama a Vida sin Violencia del Instituto Nacional de las mujeres:

01.800.911.25.11


Realizado para Djóvenes.org

1 Esta frase ha sido utilizada por diversas campañas de publicidad: la Secretaría de la Mujer de Paraguay, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Amnistía Internacional, la Secretaría de la Mujer de la Presidencia de la República de Perú, entre muchas otras.